Autor e ilustrador: Víctor Jaramillo
Una vez me sorprendió mi abuelo con una hermosa Yegua para mí, enloquecí de felicidad con este regalo y le puse de nombre Paloma. Ella se volvió traviesa y me causó muchos problemas cuando se comía los cultivos de mis vecinos. A veces se extraviaba por días y yo me estresaba hasta llegué a pensar que no la vería más.
Un día, me desesperé tanto que salí a buscarla con mi abuelo y mi familia para que dejara de hacer travesuras. Decidimos hacerle una cerca y nunca más se volvió a escapar y yo fui muy feliz.

Estoy muy feliz de que tu yegua deje de hacer travesuras.
ResponderBorrar