lunes, 26 de octubre de 2020

EL NIÑO Y EL PÁJARITO

 Autor e ilustrador: Marlon A. Holguín Morales


Había una vez un niño llamado Pipe, era un niño muy alegre, le gustaba mucho jugar y divertirse en la naturaleza. 

Un día salió de su casa y se encontró un pajarito de colores muy bonito, pequeño e indefenso que andaba solito sin sus padres o hermanos. El niño lo cogió con cuidado y lo llevó para su casa. 

El niño lo cuidaba dándole lombricitas, frutas, cuido y agua. Cuando el pajarito creció, el niño lo dejó libre para que pudiera divertirse en su ambiente con sus amigos pájaros. El pajarito se fue tan agradecido que cada día regresaba a saludar al niño.

Llegó un día en el que el pajarito no regresó a casa, pasaron varios días y no llegaba. El niño se puso muy triste y cada día perdía más la esperanza de volver a verlo, pensaba que un animal feroz se lo había comido.

Una tarde, el niño escuchó un hermoso silbido y vio como su amigo pájaro volvía a casa.  El niño se puso muy contento y vivieron muy felices.


Vocabulario: 

Cuido: comida que se compra para alimentar  pájaros, perros, gatos u otros animales.


PALOMA, MI YEGUA FAVORITA

 Autor e ilustrador: Víctor  Jaramillo


Una vez me sorprendió mi abuelo con una hermosa Yegua para mí, enloquecí de felicidad con este regalo y le puse de nombre Paloma. Ella se volvió traviesa y me causó  muchos problemas cuando se comía los cultivos de mis vecinos. A veces se extraviaba por días y yo me estresaba hasta llegué a pensar que no la vería más.

 Un día, me desesperé tanto que salí a buscarla con mi abuelo y mi familia para que dejara de hacer travesuras.  Decidimos hacerle una cerca y nunca más se volvió a escapar y yo fui muy feliz.

LA PRINCESA FABIOLA

 Autor: Victor Jaramillo
Ilustración: Free princess por www.clipartkey.com



Una vez el príncipe Osvaldo, esposo de Fabiola, hizo un baile por motivo de el cumpleaños de la princesa. Allí ella le pidió expedir un decreto como regalo a lo cual el príncipe dijo:

-¿Cuál es tu decreto, esposa mía?

-Que el día domingo todas las mujeres descansen y sean atendidas por sus esposos- respondió la princesa.

A el príncipe no le gustó, pero cumplió la promesa y su esposa así como las mujeres del reino fueron muy felices. 

Fin.